lunes, 22 de noviembre de 2010
domingo, 30 de agosto de 2009
miércoles, 20 de mayo de 2009
La creaión del mundo en 7 días. Del libro del Génesis uribista versículos del 2002 al 2014
Tomado de un tal Querellante en un blog de Semana.com
jueves, 14 de mayo de 2009
jueves, 23 de abril de 2009
La pesadilla del teólogo -
miércoles, 11 de marzo de 2009
miércoles, 25 de febrero de 2009
sábado, 14 de febrero de 2009
El horizonte de Darwin
EL HORIZONTE DE DARWIN
Andrés del Corral Salazar
Parece bastante obvio, por lo menos para quienes cruzaron lo suficientemente cerca de las aceras de las academias, afirmar que la evolución es un proceso histórico del que todas las especies de nuestro planeta son producto. Animales y vegetales, peces y flores, humanos, serpientes y secuoyas, son todas variaciones de un ancestro en común, hijos de una gran Eva hasta el momento desconocida. Este hecho que a algunos todavía no deja de asombrarnos pasó desapercibido, no obstante, durante gran parte de la historia de la civilización. Y lo que para nosotros ahora, a la luz de la teoría de Darwin, es por supuesto bastante ‘natural’, en épocas pasadas fue toda una blasfemia.
No vamos a recordar todas las circunstancias que acompañaron el surgimiento de la teoría. Pero vale la pena contar aquella conocida anécdota que, no desprovista de cierta gracia y jocosidad, nos muestra el hostil ambiente intelectual que tuvo que respirar Darwin.

El influyente obispo Samuel Wilberforce, en una disputa pública que tuvo lugar en el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford luego de siete meses de publicado el Origen de las especies en Noviembre de 1859, espetó al biólogo Thomas Huxley, defensor acérrimo de la selección natural, con las siguientes palabras: “¿podría decirme si del lado de su abuelo o de su abuela desciende usted de los monos?”
Pensar que esta pregunta fue una reacción exagerada a la teoría es un error. Más bien debemos entenderla como parte de una tradición de más de dos mil años que comienza en tiempos de Platón y Aristóteles. Para Platón todo lo que es accesible a los sentidos, absolutamente todas las cosas terrenas, son copias imperfectas de un mundo ideal que existe eternamente. Este mundo de las Ideas de Platón, a diferencia del mundo terrenal, no está sometido a la variación y al cambio, no sufre accidentes y no es corruptible; es el mundo de la perfección y la inmutabilidad a la que no pueden aspirar los objetos de nuestros sentidos y al que sólo podemos acceder mediante la razón. No importa lo cuidadosamente que tracemos un círculo, este círculo terrestre está viciado por nuestra mano temblorosa, o por la línea que traza el carboncillo de nuestro lápiz: el mero hecho de materializar la idea de círculo hace que pierda, diría Platón, su dignidad y perfección, o lo que más tarde llamaría Aristóteles, heredero de Platón, sus propiedades esenciales. Aristóteles llevó la teoría platónica de las Ideas un paso más adelante al afirmar que todas las cosas se constituyen mediante la combinación de propiedades esenciales y propiedades accidentales. Las primeras hacen de una cosa el tipo particular de cosa que es mientras que las segundas pueden variar sin que se afecte la cosa como tal. Las cosas, por supuesto, no se definen mediante sus accidentes sino por los tipos de cosas, los cuales tienen una correspondencia directa con las esencias: a cada tipo le corresponde una esencia. Las esencias, como las Ideas de Platón, son intemporales e inmodificables.
Lo importante de todo este asunto es entender que el término ‘especie’ fue, en cierto modo, una traducción estándar de la palabra griega eidos que Platón utilizó para designar Forma o Idea, y que Aristóteles con toda su influencia en el pensamiento posterior se encargó de afianzar mediante su teoría de las propiedades esenciales. Así fue enseñado en las academias. Cardenales, hombres de negocios, profesores, todos, durante algo más de dos milenios, pensaron que las especies no evolucionaban sino que estaban prefijadas desde el comienzo. ¿cómo era posible que dos esencias que nada tienen que ver entre ellas descendieran la una de la otra?
De hecho, hay que recordar que hacía sólo poco más de un siglo Linneo había desarrollado una importante taxonomía en concordancia con el fijismo o esencialismo defendiendo que las especies habían sido creadas por dios de forma separada e independiente y que, por tanto, no tenían ningún origen común. Y si con esto no fuera suficiente para dudar de la teoría de Darwin, la selección natural generaba otro tipo de interrogantes que no parecían nada fácil de responder.

En efecto, una de las más antiguas y utilizadas máximas de la filosofía, Ex nihilo nihil fit (nada puede surgir de la nada) parecía estar amenazada y ponía en alerta las más connotadas autoridades de la fe, quienes no dudaron en salir en defensa del ‘necesario’ acto creador. ¿Acaso, como sentencia el libro del Génesis, Dios no ‘creo’ todas las especies en el día quinto, y en el sexto el hombre? ¿Cómo es posible que el hombre, hecho a imagen y semejanza de dios, su máxima creación, comparta ancestros con animales en todo sentido inferiores?
El panorama era oscuro. Y por eso mismo su triunfo fue grande. Darwin revolucionó toda una forma de entender la humanidad, rompió viejos moldes forjados con el hierro de autoridades de dos mil años, cambió y continúa cambiando nuestra comprensión de toda la vida en la tierra hasta el punto de que Theodosius Dobzhansky, uno de los cofundadores de la teoría sintética de la evolución o nueva síntesis moderna, afirmó célebremente que nada tiene sentido en biología si no es considerado bajo el punto de vista de la evolución.
200 años sobreviviendo
200 AÑOS SOBREVIVIENDO
Lukas Tamayo Orrego[1]
Andrés del Corral Salazar[2]
Las grandes ideas, como las teorías revolucionarias, no encuentran por lo general un ambiente favorable. Se necesita tiempo para que aquella hostilidad—venida de la religión, la política, la autoridad científica, o de la combinación de éstas—vaya desvaneciéndose poco a poco y la nueva idea gane terreno. Los grandes científicos, por lo general, no deben su nombre a la aceptación inmediata de sus teorías, o a la autenticidad de sus ideas, a la perspicacia de sus planteamientos o a la manera de realizar sus experimentaciones, sino a la articulación que puedan lograr en la explicación de un problema. Copérnico no fue el primero en proponer una cosmovisión cuyo centro fuera el sol y no la tierra; Darwin tampoco fue el primero en proponer una teoría de la evolución. Pero ambos lograron lo que sus antecesores no: una explicación sistemática y coherente del mundo que terminó por superar los prejuicios de sendas épocas, lo cual, por supuesto, no fue tarea fácil. Pero una vez asimiladas, estas ideas trastocaron nuestras más arraigadas creencias sobre el mundo y el puesto que en él ocupamos los humanos.
A 200 años de su nacimiento, el 12 de Febrero de 1809, y a diferencia de la teoría de Copérnico, Charles Darwin continúa generando malinterpretaciones. Vivió en Shrewsbury, su ciudad natal ubicada al oeste de Inglaterra, hasta el día que decidió viajar a Edimburgo para estudiar medicina presionado por su padre, el respetado médico Robert Darwin, a los 16 años. Sin embargo, el precario estado de la cirugía en aquel entonces sumado al horror que le generaba la sangre, los gritos y la agonía de los pacientes, le llevaron a abandonar pronto sus estudios y viajar en 1828 a Cambridge, donde estudiaría teología. Allí, siendo todavía un joven disperso con mayor preferencia por la equitación, el tiro con rifle y la colección de escarabajos que por el estudio de la misma teología, Darwin conoció al profesor de botánica y futuro amigo íntimo John Henslow, quien lo introdujo en el estudio de las ciencias naturales mientras lo invitaba a discusiones científicas que se celebraban semanalmente en su casa. En 1831, Henslow iba a realizar una propuesta que cambiaría la vida de Darwin: lo encomendó para ser el naturalista del HMS Beagle, navío que se disponía a explorar y cartografiar las costas del sur de América. Abrumado por su suerte, Darwin, pese a la negativa inicial de su padre, no dudó un segundo en aceptar la invitación. Empacó su microscopio y sus rifles.
La expedición duró casi cinco años en los que se dedicó exclusivamente al reconocimiento de formaciones geológicas y al estudio y recolección de todo tipo de especies animales y vegetales, además de algunos fósiles. El lugar que quizá más huella dejó en Darwin fueron las Islas Galápagos. Allí observó que las diferencias de forma entre los picos de los pinzones que poblaban las diferentes islas estaban relacionadas con sus hábitos de alimentación. El pinzón de los cactus tiene un pico largo que puede introducir en hendiduras, mientras el pinzón terrestre de semilla dura tiene un pico fuerte que le permite triturar y, como éstas, muchas otras variedades con picos diferentes que, de alguna manera, habían emigrado a estas islas y habían adquirido posteriormente sus propias características, fueron formando en Darwin una idea previa de su teoría.
Nuevamente en Inglaterra a los 27 años, Darwin pasaba su tiempo revisando el material recogido en el Beagle. Animales embalsamados que él mismo había cazado con su rifle, semillas de todas partes de América, diversidad de pescados, y varios esqueletos fosilizados que encontró en un cementerio de gigantes ‘para monstruos de razas extintas’. Ahora tenía dos elementos indispensables de su teoría que, en aquel momento, no sabía todavía cómo relacionar: la diversidad y la evidencia de antepasados comunes. Sin embargo, los períodos de estudio y productividad alternaban con problemas de salud que lo hacían permanecer en un tedioso y obligado reposo para el inquieto naturalista. La extraña enfermedad, contraída probablemente durante la travesía del Beagle, y de la que se dice era la enfermedad del Chagas, retardó sin duda la concepción final de su teoría. Solo hasta 1859, tras más de 20 años desde su regreso y muchos borradores y versiones preliminares de su obra, Darwin publica apresuradamente un ‘extracto’ de su obra. Todos estos años recolectando nuevos datos y sometiendo a contrastación empírica sus hipótesis teóricas, despreocuparon a Darwin del afán de publicar sus resultados. Sin embargo, en 1858 un naturalista de nombre Alfred Russell Wallace, le envió su trabajo solicitando su opinión. Darwin se percató inmediatamente de la sorprendente similitud con su obra. Ese mismo año, motivados por los concejos de sus amigos, deciden entonces presentar conjuntamente el principio de selección natural ante la Sociedad Linneana de Londres. La presentación no despertó la atención de las autoridades científicas que Darwin esperaba, de tal forma que, al año siguiente, decidió publicar, antes de que se le adelantasen de nuevo, aquel extracto de sus ideas bajo el extenso título de El origen de las especies mediante la selección natural o la preservación de las razas favorecidas en la lucha por la vida. El éxito fue abrumador; un best seller. Y así como su éxito, las polémicas que generó también fueron grandes.

Fueron varias y muy distintas las influencias sobre la teoría de la selección natural. Una de ellas fue la obra de Charles Lyell Principios de geología. Allí el autor sostenía que la edad de la tierra era mayor a la que se estimaba en el momento y que el proceso de formación de su estructura actual era un proceso gradual, no catastrófico. En contraposición con estas explicaciones que predominaban en la época de tipo catrastrófico, como la idea del diluvio universal, y según la cual cada cierto período de tiempo ocurre un desastre natural que destruye todos los seres de una región para ser luego poblada nuevamente por migraciones posteriores, el gradualismo es el tipo de explicación que permite un cambio lento entre los organismos.
Igualmente, Darwin recibió el influjo de Thomas Malthus bajo la lectura de su libro Ensayo sobre el principio de la población. La tesis básica de este libro es que mientras los recursos alimentarios crecen en progresión lineal (sumando una cantidad fija: 2, 4, 6, 8, 10), las poblaciones humanas crecen en progresión exponencial (multiplicando por un factor: 2, 4, 8, 16, 32), principio por el cual, según el autor, gran parte de la población moriría de hambre. Esta fue casi una revelación para Darwin, quien extrapoló esta tesis a las poblaciones de otros organismos y la utilizó como fundamento de la selección natural.
Otro asunto importante en el surgimiento de la teoría, fue el entrenamiento del naturalista inglés en las técnicas de selección artificial de especies domesticadas. Por medio de estas, como era bastante conocido en aquel entones, pueden producirse variedades de especies con alguna característica deseada.
Estos elementos se mezclan en la teoría darwiniana del origen de las especies así: como las poblaciones crecen y los recursos son escasos, los organismos luchan por la existencia. Aq

uellos que tienen alguna ventaja sobre los otros tienen más posibilidades de sobrevivir y dejar descendencia, la cual hereda estas características. Entonces la selección natural es el éxito reproductivo de los organismos que se encuentran mejor adaptados a un medio ambiente determinado: la supervivencia del más apto. Este proceso se resume generalmente en dos pasos: variación y selección, de forma que las variantes que resultan ser más aptas según el ambiente son retenidas. Y dado que el tiempo geológico es enorme, entonces es posible que al sumarse las pequeñas variaciones que la selección fija sobre los organismos, se produzca diversificación de las especies. La implicación final es que todas las especies se han generado a partir de antepasados comunes por evolución o, como Darwin lo llamaba, mediante ‘descendencia con modificación’.
Gráficamente ha hecho fama el árbol de la vida como síntesis de la teoría en la cual las especies descendientes siempre tienen un antepasado común. Pero esta imagen no es pura casualidad. Es la versión contemporánea del dibujo que utilizaba el mismo Darwin y que llamaba el coral de la vida. La vieja imagen, no obstante, es más fiel al pensamiento de Darwin. El árbol nos sugiere que las raíces y el tallo son especies vivas; el coral, por el contario, hace énfasis en que las especies actuales están en las ramas, mientras que sus antepasados ya extintos están en el tallo calcificado. Al mismo tiempo, estas imágenes sirven para mostrar un aspecto central de la teoría: del mismo modo que no existe una rama que sea la ‘mejor’ rama de todas, no existe una especie que se encuentre en la cima de la evolución. La diferencia entre las especies no está en el nivel de ‘perfección’ que hayan alcanzado sino, simplemente, en la ruta evolutiva que hayan seguido.

En este sentido, una de las implicaciones más controvertidas de la teoría estaba relacionada con la manera en que peligrosamente subvertía ciertas ideas muy queridas por los religiosos de aquel entonces, e incluso ampliamente aceptadas hoy en día. ¿Acaso el hombre no es la máxima expresión de la creación divina? ¿No es el ser más perfecto sobre la tierra? ¿¡Es posible creer que el hombre no fue creado sino que desciende de los monos!? Aunque Darwin realmente no afirmó que el antecesor de los humanos fuera un mono, sino que ambos tenían un antepasado en común, este fue uno de los argumentos que se adujeron para deslegitimar la nueva teoría. Libros como Teología natural del famoso religioso William Paley alentaban este tipo de objeciones. Según este autor, existe un ‘diseño inteligente’ en la grandiosidad y complejidad de la organización del mundo natural que nos revela la existencia de Dios, del mismo modo que un reloj, cuyo funcionamiento requiere que sus partes se diseñen y dispongan de determinada manera con un propósito específico, revela la existencia de una inteligencia superior: el relojero. Darwin, por el contario, había elaborado una explicación del origen del las especies como producto de la lucha por la existencia de los organismos y la supervivencia diferencial de los más aptos o mejor adaptados. De este modo, se tornaba innecesaria la tesis del designio divino, pues la variación al azar y la selección han producido la totalidad del mundo natural, incluido el ser humano.
El otro flanco atacado de su teoría estaba relacionado con la explicación del mecanismo de la herencia. Darwin, que tenía una explicación bastante defectuosa de la herencia mediante su hipótesis de la pangénesis, parece no haber conocido el trabajo de su contemporáneo Gregor Mendel sobre la herencia. Sin embargo, una vez redesubiertas las leyes de la herencia de Mendel a principios del siglo pasado y desarrollada la genética de poblaciones por personalidades como Sewall Wright o Theodosius Dobzhanski, comenzó un nuevo período del darwinismo llamado “la síntesis moderna” o el “neodarwinismo”. A partir de este momento se supo que la variabilidad de los organismos de las poblaciones estaba determinada por las mutaciones en el ADN. Y como las mutaciones se producen al azar, entonces el azar y la selección son las causas del cambio evolutivo. La evolución se entendía ahora como el cambio en la composición genética de las poblaciones.
Los grandes desarrollos en genética han corroborado las ideas de Darwin sobre la manera que han evolucionado las especies. Después de 150 años de la publicación de El origen las ideas básicas de la teoría de la evolución mediante selección natural siguen intactas. Su estructura explicativa es la misma: la evolución se produce por la selección natural que opera sobre variaciones heredadas. Ante esta diáfana idea, Thomas Huxley, apodado el bulldog de Darwin por sus numerosas defensas, expresó: ‘que estupidez no haberlo pensado antes’.
lunes, 9 de junio de 2008
jueves, 1 de mayo de 2008
Epistemología naturalista relativa
lunes, 14 de abril de 2008
Diez días con las Farc
martes, 1 de abril de 2008
El periodismo: ¡caso perdido!
Quizá ello, y seguramente otras razones de no menor peso, esté llevando al periodismo y la comunicación a explorar nuevos medios. Periodistas y profanos se convierten en los adalides de la comunicación virtual. Por ejemplo, son cada vez más los periodistas que, al margen de sus trabajos oficiales, tienen su propio blog informativo en la web; de igual modo, ahora toda la prensa 'on line' tiene anexo, cuando menos, un blog periodístico no oficial y por el cual no asumen ninguna responsabilidad. No resulta extraño tampoco, por muchas y variadas razones, la creciente convergencia de 'bloggers' en la denominada 'blogosfera', donde queda expuesta y forjada gran parte de la opinión pública.
* La doctrina de seguridad democrática de Uribe, en especial el 'plan patriota', ha llevado a la guerrilla a cruzar las fronteras colombianas, lo cual se ha visto facilitado por el posicionamiento geopolítico de la izquierda en latinoamérica. Es precisamente la consolidación de gobiernos de izquierda en la región lo que ha permitido el desarrollo de organizaciones como la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) que se encarga de agrupar movimientos sociales y políticos que creen en la vía armada como una forma legítima de acceder al poder, y sobre la cual las FARC tiene alguna influencia. Y es esta misma organización quien llevó a cabo el II Congreso Continental Bolivariano en Quito del 24 al 27 de febrero de 2008, congreso en el que se encontraban presentes todos los estudiantes de la UNAM que luego saldrían directamente al campamento guerrillero en la frontera, donde serían atacados el 1 de Marzo. Según Pérez Bonfante, Gurisatti intentaba "relacionar" a los estudiantes con las FARC insistiendo que "debía existir una fuerte confianza (...) para permitir la llegada de estos hasta uno de los campamento del grupo insurgente". Es evidente que tiene que haber una fuerte confianza en los invitados al campamento de Raúl Reyes, segundo al mando en el secretariado, mas eso no prueba la militancia de ninguno de ellos. Es necesario reconocer, aun cuando disgustemos de los métodos violentos de la guerrilla, que los verbos 'simpatizar' y 'militar' no son los mismo, que se refieren a acciones muy distintas y que el primero no implica el segundo en ningún modo.
* La guerrilla ha cruzado las fronteras y encuentra en sus vecinos cierto grado de asilo y apoyo ideológico. Latinoamérica y el caribe están en busca de la integración de la Gran Colombia, el sueño del libertador. El pensamiento bolivariano, tan difundido hoy en la región, se refleja en tratados y convenios como el ALBA, alternativa al ALCA gringo. El panorama regional favorece, sin duda alguna, al planteamiento ideológico de las FARC. De hecho, el gobierno colombiano es, como se recuerda frecuentemente en los medios, el gran aliado (y quizá el único) de los Estados Unidos en la región: es la piedra en el zapato del proyecto bolivariano. Y por ello no es extraño que, dado este contexto, estudiantes, periodistas e investigadores extranjeros tengan especial interés en conocer el proyecto político-militar de este grupo armado. Colombia es una pieza clave en el rompecabezas geográfico del bolivarianismo. El presidente Uribe y su ministro de defensa, Juan Manuel Santos, conocen perfectamente esta situación. Sin embargo, la forma en que el gobierno le sale al paso a esta situación no es ningun ejemplo de respeto hacia el derecho internacional y la misma constitución. ¿Qué importa si, como afirmaba Gurisatti, el ataque iba dirigido a Raúl Reyes y no a los estudiantes? Desde el principio, el gobierno sabía que realizar operaciones militares en otro territorio es un delito y que el objetivo del operativo no era la captura sino dar muerte a Raúl Reyes, otra contravención a la ley. Por eso, refiere Pérez Bonfante con algo de pesadez que: "si para quienes se apartan de las leyes es la muerte su condena, bajo esta lógica, sería ésta misma la condena para el presidente Uribe Vélez y los generales, dado que han actuado por fuera de la ley al aplicar (de hecho) una condena que no está contemplada en nuestras normas".
El periodismo colombiano está siendo desacreditado por su poca crítica en asuntos tan importantes como este. Ellos lo aceptan y lo ratifican. Opiniones semejantes, que encontré coincidencialmente en un blog, afirman que: "Nos encontramos pues, ante la amenaza de un estado absoluto, sin controles políticos, tragedia a la que los medios de comunicación masiva se suman al dejar de lado su responsabilidad social, y en últimas política, de denuncia y control: son altavoces de discursos oficiales sin investigación informativa". El estado colombiano, por su particular manera de actuar, parece tener licencia para matar. Está por encima del bien y del mal.
"La noche" y el "Documento"
Tal para cual
Por:
Federico Pérez Bonfante
Profesor Universidad del Valle
Marzo 14 de 2008
Algunos de quienes tuvimos oportunidad, o por aquello de zapping caímos en el programa La Noche del pasado 14 de marzo, terminamos bien sin poder dormir de la indignación, bien nos indigestamos y tuvimos pesadillas y/o sentimos franca vergüenza de que en Colombia se diga que Claudia Gurizatti es periodista. Gurizatti invitó al padre de uno de los jóvenes mexicanos que cayeron asesinados en razón del bombardeo a Raúl Reyes, no para entablar un diálogo respetuoso y responsable con el invitado, con los hechos y los televidentes, sino para buscar legitimar ante los colombianos el operativo y quelas víctimas aceptarán la responsabilidad de sus hijos en sus propias muertes, hecho éste que implica sacar en limpio y sobre hombros cual matador en plaza de toros, al presidente Uribe y a los generales. ¡Qué vergüenza!
A lo largo de todo el programa observamos la pretensión de relacionar a los estudiantes de la UNAM con las FARC – EP, a través de, entre los muchos recursos desplegados, insistir en que debía existir una fuerte confianza entre las FARC – EP y los estudiantes de último semestre para permitir la llegada de estos hasta uno de los campamento del grupo insurgente. Sobre este particular argumento creo que aun podemos recordar las varias entrevistas que Gurizatti hizo a Castaño en una de las fincas del comandante paramilitar, ¿acaso está el ladrón juzgando por su condición? No todos tienen porque hacer parte de o tener confianza con, como lo pretendió mostrar Gurizatti y como parece ser sucaso con respecto a los paramilitares, para tener un encuentro con fines académicos o periodísticos con quienes han hecho parte del conflicto armado interno en Colombia. Muy afortunadamente el padre de una delas víctimas del bombardeo que estaba siendo entrevistado por Gurizatti puso las cosas en su lugar: eran destacados estudiantes de la carrera de Estudios Latinoamericanos de una de las más prestigiosas universidades de América, se encontraban realizando sus trabajos de investigación sobre el conflicto colombiano, por ello debían hacer un trabajo de campo que incluyera entrevistas a las fuentes del mismo. Dio el padre de Juan González cátedra a Claudia Gurizatti y al canal RCN: “no se puede hacer un estudio serio por la internet o desde un escritorio” puntualizó. Agregaría: no se puede hacer periodismo serio sobre el conflicto armado interno cuando solo se consultan las oficinas de prensa del Ejército o de la Casa de Nariño.
Coincide Gurizatti con el confeso[i] presidente Uribe Vélez en el sentido de la afirmación que hizo el mandatario en el Consejo Comunitario al día siguiente del programa que estoy comentando, cuando afirmó con vehemencia que se requería más fe y menos teoría, mostrando una vez más un claro desprecio por los esfuerzos que hace el sector académico por arrojar comprensiones sobre nuestras agudas e históricas problemáticas en el ánimo de superarlas. Pensar y amar es lo que nos distingue de los animales, no hemos nacido solo para trabajar, trabajar y trabajar, como las unísonas hormigas. Hay que decir con toda claridad que Claudia Gurizatti dista de ser periodista, y que el canal RCN se aleja de los principios de imparcialidad y ética en el ejercicio de informar y contribuir desde los medios de comunicación a la democracia y la formación de ciudadanos. No en vano se ha popularizado hoy la definición de RCN como Radio Casa de Nariño. Imparcialidad y decencia señor Álvaro García y señora Claudia Gurizatti.
Al mismo tiempo, Claudia Gurizatti validó reiteradamente el bombardeo sobre los insurgentes de las FARC – EP, exhortando al padre de una de las víctimas para que reconociera que éste no iba dirigido hacia los civiles presentes en el campamento sino hacia Raúl Reyes, y pretendiendo que los familiares de los estudiantes mexicanos validaran que las Fuerzas Militares no podían adivinar la presencia de civiles en el campamento. Este es el segundo aspecto sobre el cual quisiera detenerme.
1. El horizonte de un operativo ha de ser la captura de quienes se han apartado de las leyes, ponerlos a disposición de la autoridad competente y que las mismas, en un juicio que respete el debido proceso, dicte sentencia. Es de este modo como el Estado cobra legitimidad, respeto y confianza ante los ciudadanos de su propio país y ante la comunidad internacional. No obstante, hemos de reconocer que el bombardeo contra Raúl Reyes no tenía como horizonte la captura del insurgente sino su muerte sin mediación de combate. Debemos preguntarnos en qué momento los insurgentes pierden su condición de ciudadanos y para ellos emerge un Estado paralelo, o para – Estado, en el que la pena de muerte es más anhelada y la única condena. Estimo que estamos siendo empujados hacia Guantánamo y nos pretenden distanciar de la aspiración y la concertación de 1991: un Estado Social de Derecho. Si para quienes se aparatan de las leyes es la muerte su condena, bajo esta lógica, sería ésta misma la condena para el presidente Uribe Vélez y los generales, dado que han actuado por fuera de la ley al aplicar (de hecho) una condena que no está contemplada en nuestras normas. Quiero ser claro en que no estoy convocando ésta lógica, todo lo contrario: lo que pretendo es llamar la atención sobre la gravedad de lo que ha ocurrido para que retomemos el camino del derecho, en cuyo caso, el presidente y los generales deben ser investigados. Esta situación es comparable, entre tantas, con la ocurrida en el Palacio de Justicia, en la cual los militares, actuando por fuera de la ley, aplicaron la condena a muerte a varios civiles y al menos a una insurgente en condición de indefensión (había sido ya capturada), razones por las que hoy están siendo procesados por homicidio y desaparición varios generales que participaron en aquel operativo.
2. Estoy de acuerdo con Gurizatti: las fuerzas militares no tenían porque adivinar la presencia de civiles en el campamento insurgente: ¡debían establecerlo previamente! ¿Qué hubiera ocurrido si en el campamento de Raúl Reyes se hubiera encontrado Ingrid Betancourth o cualquiera de los secuestrados? Ante la insistencia de Gurizatti por justificar al presidente Uribe y a los generales, y con ello pretendiendo validar ante la opinión pública la pena capital a los insurgentes, bien hubiera sido pertinente preguntarle de qué sirve la inteligencia militar. Hay que decir que el presidente Uribe Vélez y las Fuerzas Militares no solo no actuaron apegados a la ley, sino que el operativo se realizó apresuradamente, en la búsqueda de la muerte como trofeo, como efectivamente lo demostró en su rostro el general Naranjo en la rueda de prensa que el Ministro Santos dio cuenta de la muerte del insurgente.
En síntesis, 1. el presidente Uribe se comporta en América Latina como el presidente Bush se comporta en el mundo. 2. quienes se entrevisten con miembros de los grupos insurgentes colombianos podrán caer muertos, no en medio de combates, sino bombardeados, y Claudia Gurizatti hará el trabajo sucio no solo de limpiar ante la sociedad el nombre del presidente y los generales, sino que los justificará y hasta nos pedirá que los rodeemos y los acompañemos, como sugirió el establecimiento en la violación de la soberanía a Ecuador; 3. coincide el presidente con los paramilitares, y también con alias Rojas, en que a los insurgentes hay que matarlos. Que nos diga entonces el presidente Uribe Vélez cuánto le debemos los colombianos a Mancuso, a Don Berna, al Alemán y al resto de carniceros por imponer la pena capital a quienes consideraron guerrilleros y bajo ese argumento andan justificando las más de 3.000 fosas comunes. Insisto: lo que ha ocurrido es un precedente histórico sumamente grave, dado que quienes representan el Estado actúan al margen de éste sin vergüenza alguna, y en razón a que el seudoperiodismo colombiano está empujando a la sociedad no solo a que acepte de hecho la pena de muerte, sino a que la festeje, como festejan la muerte en las corridas de toros. A propósito de Semana Santa: como el presidente Uribe Vélez, los militares, los paracos y los Santos que lo rodean son tan devotos, ojalá algún cura les recuerde que el infierno también existe.
Comentarios a:catedraestanislao@univalle.edu.co
[i] Me refiero a la aceptación que hiciera sobre laviolación a la soberanía territorial de Ecuador.






